Al igual que cualquier espacio público, el gimnasio tiene sus propias reglas de etiqueta – reglas no escritas que la gente sigue para mantener el orden y demostrar respeto. Pero, a diferencia de las que rigen la mesa, muchas de las reglas del gimnasio tienen que ver con la seguridad. Algunas simplemente dicen: «Oye, soy un crack. Sé lo que hago aquí».
No hace falta seguir todas y cada una de las reglas; aquí te contamos lo que debes saber al entrenar con barras.
11 reglas de etiqueta para usar la barra
Ve al gimnasio con estas reglas básicas de etiqueta para usar la barra y entrenarás con seguridad, serás amable y te ganarás el respeto de tus compañeros.
1. CARGA LA BARRA CORRECTAMENTE

Puede que te sientas genial (y creas que pareces más fuerte) poniendo discos de 10 una y otra vez. Pero, la verdad, a la barra no le impresiona. Cuantos menos discos uses, menos tensión ejercerás sobre ella. Además, acaparar todos los discos pequeños es de muy mala educación. Si puedes usar un disco de mayor tamaño, hazlo, aunque tengas que dedicar un poco más de tiempo a cargar y descargar la barra.
También conviene colocar los discos más pesados en la parte interior: primero los de 45, luego los de 35, los de 25, los de 10, y así sucesivamente. Así se distribuye mejor el peso, manteniendo los discos más pesados cerca del centro de la barra. Alterar este orden puede provocar arcadas a los levantadores más experimentados. Simplemente, no se hace.
Los powerlifters tienen sus propias preferencias para cargar la barra. Cuando usan discos de una sola cara, colocan los primeros discos (normalmente los de 45) con la cara hacia dentro y el resto con la cara hacia fuera. Así es más fácil ver qué discos hay en la barra desde distintos ángulos. Mira este video de Meg Squats para aprender a cargarla como un profesional.
2. DESCARGA LA BARRA CORRECTAMENTE
Descargar la barra correctamente es tan importante como cargarla bien. Si está en el soporte, no quites demasiados discos de un lado de una sola vez o la barra se volcará y caerán los discos. Si está en el suelo, no seas un bruto y dejes que el extremo de la barra se estrelle contra el suelo al quitar un disco. Usa una mano para retirar el disco y la otra para apoyar suavemente la barra en el suelo. Si no puedes coordinar ambas cosas, pide ayuda o usa un gato para peso muerto.
3. NO DEJES CAER UNA BARRA VACÍA

Nunca dejes caer una barra vacía. Dejar caer al suelo una barra vacía puede dañar los componentes internos, afectar el giro o los manguitos, dañar los rodamientos o bujes y romper la barra. Uf.
4. TEN CUIDADO AL DEJAR CAER UNA BARRA CARGADA
Aunque no debes dejar caer una barra vacía, por seguridad está bien dejar caer una barra con discos bumper, que ayudan a absorber el impacto. Aun así, debes mantener siempre el control de la barra. Los bumpers pueden rebotar. No dejes que reboten en un gimnasio concurrido. Mantén las manos en la barra todo lo posible para evitar que salga disparada y se meta en el espacio personal de otra persona y, por el amor de Odín, no te alejes hasta que deje de moverse.
Deja caer la barra solo si no puedes bajarla al suelo de forma segura. Evita soltarla desde arriba, a menos que no puedas completar el levantamiento o pierdas el equilibrio, y nunca la dejes caer si lleva discos de 10 lb o menos. Aunque los bumpers de 10 lb de REP son más resistentes que la mayoría, estos discos pequeños no están diseñados para soportar impactos tan fuertes. Eso puede hacer que se desgasten antes y que no protejan tu preciada barra.
5. SUELTA LA BARRA CON SEGURIDAD (SI NO HAY MÁS REMEDIO)

Abandonar un levantamiento no es lo mismo que dejar caer la barra. A veces ocurre al hacer sentadillas traseras con mucho peso, cuando hay que salir de debajo de una barra pesada porque el levantamiento no va como se esperaba.
Lo mejor es levantar dentro de una jaula de potencia con seguros y contar con compañeros fiables que te hagan de apoyo, para no tener que abandonar nunca el levantamiento. Pero si te ves en un apuro y tienes que soltar la barra o quedas atrapado debajo, asegúrate de saber cómo hacerlo correctamente.
Dicho esto, no te pongas en esa situación. Incluso si se suelta correctamente, una barra puede ser peligrosa para ti y para quienes te rodean.
6. LIMPIA CUANDO TERMINES
Tu madre te enseñó esto cuando tenías 4 años y la regla sigue vigente. Limpia la barra después de usarla, incluso en tu propio gimnasio en casa. Devuelve los discos a su sitio, quita la tiza (que puede oxidar la barra) y desinfecta la sangre y la suciedad. No seas un guarro. Gracias.
7. NO PASES POR DELANTE DE ALGUIEN QUE ESTÁ LEVANTANDO

Esto es especialmente importante cuando alguien va a hacer un levantamiento pesado. Es una distracción y puede resultar peligroso si tiene que soltar la barra o dar un paso hacia delante. Muchos levantadores eligen un punto de referencia —por ejemplo, un punto en la pared— en el que concentrarse mientras hacen el levantamiento. No tu cabezota.
8. RESPETA A LOS DEMÁS
Parece obvio, ¿verdad? Pero es fácil olvidarlo con la emoción del gimnasio. Mantente siempre pendiente de los demás. No camines ni te quedes de pie en la plataforma donde otra persona está levantando peso, y no te acerques demasiado a alguien que se esté preparando para levantar (tampoco te pongas detrás).
9. ASEGURA LOS DISCOS PARA LOS LEVANTAMIENTOS POR ENCIMA DE LA CABEZA

Algunos levantadores no usan cierres cuando hacen press de banca con mucho peso sin seguros ni compañeros que los asistan (algo que nunca es lo ideal); así pueden, en caso de emergencia, descargar el peso por un lado en vez de quedar atrapados bajo una barra completamente cargada. Pero cuando levantes el peso por encima de la cabeza, o hagas cualquier ejercicio a la altura de los hombros o por encima de esta, asegúrate de sujetar bien los discos con cierres para que no salgan volando.
10. CUIDA TUS PIES
No pongas los zapatos ni los pies descalzos sobre la barra. En una competición de la IWF, te anularán el levantamiento con tres luces rojas si tocas la barra con el pie mientras estás en la plataforma. ¿Por qué? Por la misma razón por la que no pondrías los zapatos sobre la mesa: no están limpios y ponemos las manos en la barra.
Además, en los países eslavos y de Europa del Este, se considera una falta de respeto poner el pie sobre la barra, e incluso pasar por encima de ella (sin tocarla con el pie). Se considera de mala suerte y ofensivo. Según algunos, esta norma de etiqueta tiene incluso vínculos religiosos y culturales.
11. NO AZOTES LA BARRA CONTRA EL SUELO

Todos hemos visto al típico tipo que azota la barra contra el suelo a propósito, como un cavernícola que quiere demostrar quién manda. No seas ese tipo. Da igual lo emocionado que estés por haber hecho ese peso muerto.
Contrólala. Respétala. Respeta a quienes te rodean.
De hecho, controlar la fase negativa (el descenso) del peso muerto equivale a la mitad del levantamiento y aporta enormes beneficios.
En resumen
Si vas al gimnasio con estas reglas básicas de etiqueta bien presentes, sabrás cómo comportarte para protegerte a ti, a la barra que estás usando y a las demás personas que entrenan.
similar to this
SUSCRIPCIÓN AL BOLETÍN
Información sobre lanzamientos de productos, promociones, blogs y noticias de REP.